La comunidad internacional está
intentando alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para esto no poseen
mucho tiempo ya que el plazo para el desarrollo de esto es el año 2015. Entre
estas se encuentran las naciones unidas, creando esa idea que permita guiar el
desarrollo a partir del 2015, es decir luego de haberse cumplido el plazo de
los ODM, se podría decir que el éxito de estas dos fuerzas puede ser
información solida y objetiva sobre la inversión extranjera directa (IED) .
La inversión extranjera
disminuyo un 18% durante el 2012 esto hace referencia a 1,35 billones de
dólares, según la UNCTAD esta disminución se debió a la fragilidad
macroeconómica y a la incertidumbre de los inversionistas sobre las políticas,
además de esto no se espera un gran aumento para el periodo del 2013 según la
misma entidad la IED tendrá un máximo de 1, 45 billones de dólares aun que se
espera aumentos considerables entre los años 2014 y 2015 a medida que los
inversores vallan recuperando la confianza aun que esto puede también no
cumplirse. Cabe resaltar que durante el periodo del 2012 se presentaron
desarrollos considerables por primera vez las los países en desarrollo
representan una participación importante en la IED con un 52% además de casi un
tercio de las salidas mundiales, colocando a los países desarrollados una representación del 42%.
[1]“Las
cadenas de valor mundiales coordinadas por ETN representan aproximadamente el
80% del comercio mundial” las cadenas de valores mundiales es una
característica de la economía mundial además de estar coordinadas por ETN,
también lo están por el comercio transfronterizo de insumos y productos el cual
tiene lugar en el interior de sus redes de filiales, asociados contractuales y
proveedores independientes, aquí los bienes y servicios intermedios se
comercian en procesos de producción fragmentados y dispersados por todo el
mundo.
Las cadenas de valor
mundiales pueden aportar al desarrollo. Existe una correlación positiva entre
la participación en las cadenas de valor mundiales y las tasas de crecimiento
del PIB per cápita. En los países en desarrollo, el comercio de valor añadido
representa casi el 30% del PIB nacional en promedio, frente al 18% en los
países desarrollados. Esas cadenas tienen repercusiones económicas directas en
el valor añadido, el empleo y los ingresos. También pueden ser una opción
importante para que los países en desarrollo fortalezcan su capacidad
productiva, por ejemplo mediante la difusión de la tecnología y el desarrollo
de competencias, creando así oportunidades para la modernización industrial a
más largo plazo. Sin embargo, la participación en las cadenas de valor
mundiales también puede conllevar a riesgos. La contribución de las cadenas de
valor mundiales al PIB puede ser limitada si los países solo captan una pequeña
parte del valor añadido en la cadena. Por otro lado, la difusión de la
tecnología, el desarrollo de competencias y la modernización no son
automáticos. Los países en desarrollo corren el riesgo de permanecer atrapados
en actividades con un valor añadido relativamente escaso. Además, el impacto
ambiental y los efectos sociales en las condiciones laborales, la seguridad e
higiene en el trabajo y la seguridad del empleo pueden ser negativos. La
capacidad potencial de mover de un lugar a otro las actividades de las cadenas
de valor mundiales y la mayor vulnerabilidad a las perturbaciones externas
entrañan riesgos adicionales.

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